El problema de confiar demasiado en Google
No para de pasar, y seguirá pasando, pero muchos no se darán cuenta. No podemos confiar todos nuestros recursos, nuestros datos, nuestra presencia en internet a una sóla empresa. Que se cae Gmail 3 horas, tiembla medio mundo. Que Google cambia una API o elimina un servicio, miles de empresas se resienten por basar sus productos en servicios que presta Google.

Google nos vende una y otra vez la moto. Toma, úsalo, es gratis. Es normal, buenas herramientas, con posibilidades de desarrollar sobre ellas, y con el tirón de la marca número uno de internet. Blanco y en botella. Eso sí, en cuanto haga un “pequeño cambio” todo se puede ir al traste. Que confías en Gmail, perfecto, yo tengo cuenta en Gmail, y uso Gtalk, y mil servicios más de Google. Pero una cosa es usar sus servicios y otra muy distinta basar nuestro modelo de negocio en lo que Google nos ofrece.
Tanta dependencia de Google me asusta. Por eso me resisto (de momento al menos) a desarrollar basándome totalmente en los servicios que ofrece. Si le da por cortarnos el grifo nos quedamos sin negocio. Imagina por un momento que las API de Google Maps dejasen de funcionar, que Google decidiese retirarla. Miles de empresas quebrando. Y así con todo lo que ofrece.
Usemos Google, pero con cabeza. La excesiva dependencia puede jugarnos malas pasadas en el futuro. Que hay que usar lo que nos ofrecen para desarrollar modelos de negocio, por supuesto, pero siempre teniendo en cuenta que realmente nos basamos en un tercero, y que si ese tercero decide retirarse, podemos caernos con todo el equipo.

Comentarios recientes