Si alguien dudaba de que las grandes redes sociales terminarían entrando en el comercio electrónico de forma masiva, aquí tenemos el primer acercamiento de la más grande de todas. Farmville, la granja virtual de Facebook (sí, esa de la que muchos nos quejamos por la cantidad de mensajes que recibimos cuando algún amigo juega con ella), ha comenzado a vender su cesta de la compra en la cadena de supermercados 7Eleven. Casi nada.

Imaginad las posibilidades. Millones de fans del juego comprando productos de la marca en una cadena de supermercados. Para mí un movimiento así supone dos cosas: la total intrusión de las redes sociales en el comercio electrónico (no simplemente con publicidad, concursos y similares, sino vendiendo productos reales), y el total cumplimiento de la vieja fórmula usuarios = dinero. El ecommerce se reinventa, y tendremos que adaptarnos. Y por si alguno no lo ha pensado, todo esto pasa sin el permiso ni la participación de Google.
Fuente: Baquía.
Las redes sociales son algo más que software que nos permite comunicarnos con otros usuarios. El tipo de datos que alberga y la relación que se establece entre sus usuarios hace que tengan un enorme potencial de negocio. Pero… ¿Qué pasa cuando el modelo de negocio de dichas redes sociales no es lo suficientemente transparente o flexible? Pues que pueden comenzar los problemas.
Está claro que tras cualquier red social hay un modelo de negocio cuyo objetivo es generar dinero. Pero no puede hacerse de cualquier manera. Pongamos como ejemplo a Facebook, ya que es la mayor red social de todas y la que mayor potencial de negocio tiene a priori. Ya es rentable sólo con la publicidad. Acertó de pleno con su API para que terceros desarrollasen aplicaciones para ellos. Pero con su politica de publicidad no para de tener problemas (y es que los datos personales son algo tremendamente delicado). Además la política para controlar los concursos es como poco poco clara y un tanto abusiva, sin tener unas pautas claras para saber qué se puede y qué no se puede hacer.
Para ciertas partes de su negocio aplica un modelo democrático, sobre todo cuando atiende a las sugerencias y necesidades de los usuarios. Pero en otras aplica una política totalmente dictatorial, y prueba clara de ello son las normas para crear un concurso o sus constantes movimientos en torno a la política de privacidad de los datos de sus usuarios. ¿Les pasará factura en el futuro esta bipolaridad, o por el contrario no les afectará a la hora de rentabilizar su negocio? Todo dependerá de los usuarios.
Ayer me llegaba la noticia de la creación de la primera tienda virtual integrada en Facebook. Mediante la API de la famosa red social han desarrollado una tienda virtual básica para ver cómo respondían los usuarios de Facebook ante dicha propuesta. A pesar de tener pocos productos ha conseguido 130 pedidos en 5 horas, algo impresionante.

Parece que la venta directa en Facebook puede ser un negocio rentable. Las tiendas se harán rápido (una vez desarrolles la primera), no necesitan SEO y traerán directamente las funciones de compartir, publicar en muro y demás que tanto vemos en las aplicaciones desarrolladas para Facebook. Tendremos millones de clientes potenciales con fácil acceso, y un mercado prácticamente vírgen en el que expandir nuestro negocio. Hasta aquí todo parece redondo. Pero es posible que no sea oro todo lo que reluce. No podemos olvidar que Facebook es una red social privada, propiedad de una empresa que controla las condiciones de uso de dicha red social. Y nadie nos asegura que no cambien su ambigua política de uso para limitar, eliminar o monetizar los proyectos de ecommerce que otros desarrollen sobre su aplicación, que para algo es suya.
Esta situación plantea un dilema. No me atrevo a ofrecer a mis clientes todavía el desarrollo de una tienda virtual en Facebook (proyecto en el que, como muchos, ya pensé hace tiempo), porque imaginad la cara que pondrían si de la noche a la mañana prohíben la aplicación por no considerarla “adecuada”. Cierto es que se han montado ya páginas de contactos y algunas más de otro estilo, pero no se por qué en las tiendas virtuales tengo cierto reparo. O puede que los dueños de Facebook se contenten con que te anuncies en su red social para que te permitan tenerla. O tal vez no hagan nada y se limiten a contentarse con el valor añadido que proporcionarán miles de tiendas virtuales integradas a su aplicación. Aunque eso de no sacar tajada se me antoja lo menos probable. Por el momento desarrollaremos pruebas, pero salvo que un cliente quiera asumir el riesgo mejor esperar un poco a ver qué tal encanjan los proyectos de ecommerce en Facebook.
De nuevo la Agencia Española de Protección de Datos realiza una revisión de una red social para mejorar la privacidad de los datos de sus usuarios.

Si hace un par de semanas le tocó a Tuenti, ahora le ha llegado el turno a Facebook. Se ha solicitado a Facebook que eleve la edad mínima de los usuarios a 14 años, no a 13 como está actualmente (en EEUU es la edad mínima legal). Además se obligará a todos los usuarios a revisar sus perfiles de privacidad y se les permitirá seleccionar con quién comparten los contenidos que publiquen. Un intento de poner algo de control en un sistema que genera contenidos a un ritmo brutal. Pronto veremos si tales medidas tienen el efecto deseado.
La semana pasada una de las noticias bomba fue que durante el fin de semana facebook abriría el plazo para obtener tu nombre de usuario en la url. Yo he conseguido el mío sin problemas, y a partir de ahora cualquiera que quiera visitar mi facebook sólo tendrá que escribir:
http://www.facebook.com/josecriado
Aquellos que váis tarde no esperéis demasiado o podéis quedaros sin vuestro nombre. Entrad en http://www.facebook.com/username y elegid el vuestro. Somos muchos usuarios con el mismo nombre, así que a espabilarse :)
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