¿Cesta de la compra o lista de los deseos?
En las tiendas virtuales, cuanto más claro y sencillo se lo pongamos a nuestros clientes mejor que mejor. Los conceptos deben estar claramente fijados, el camino a seguir muy marcado, sin dar lugar a equívocos que puedan terminar en una compra perdida y un cliente insatisfecho.
Desde hace unos años llevo observando cierta tendencia en las tiendas virtuales a utilizar términos “decorativos” donde antes se usaban conceptos ampliamente estandarizados. Si hiciéramos una encuestra preguntando a los usuarios qué es lo que entienden por “cesta de la compra” en una tienda virtual, pocos se equivocarían. Hagamos lo mismo con el término “lista de los deseos” y el resultado no será, ni de lejos, tan bueno como en el primer caso. Y siendo esto tan obvio, me pregunto todavía por qué muchas tiendas virtuales se empeñan en realizar estos “experimentos” en los que sin darse cuenta obtienen más perjuicio que beneficio. Si los usuarios están acostumbrados a un término, no siempre es bueno cambiarlo.
Recordemos que el perfil medio de nuestros clientes no es el mismo que en Estados Unidos, Inglaterra u otros países en los que internet se usa más y desde hace más tiempo. No siempre debemos importar las ideas que vemos en esos “mercados más avanzados”. No siempre van a darnos buenos resultados. Y aunque algunos piensen que el término elegido para algo tan simple como el carro de compra no influirá en sus ventas, que mire el tiempo medio de visita de un cliente nuevo en una tienda virtual. Si con el poco tiempo que está, encima no encuentra de un golpe de vista lo que busca, mal vamos. Aquí suma todo.
Salvo contadas excepciones, respetar la terminología de nuestras tiendas virtuales es un buen consejo. El mantener términos no está reñido con el innovar en nuestro ecommerce. Pero de ahí a que el cliente se pierda hay un paso. Menos wishlist y más shoppingcart. Menos listas de los deseos y más cestas/carros de la compra.
Sin duda, el término incita a la confusión. Tal vez haya visto algún add wishlist en alguna tienda yankie, confundiendo cesta/carro cuando se trataba de una lista de favoritos perosnalizada de la tienda en cuestión.
En fín amigos, eso se llama usabilidad porque la escritura para web también debe ser usable. Por cierto lo de “añadir a mi lista de deseos” al usuario final le tiene que sonar a todo menos tienda online. Al final ni les pincharán y ese % de compra impulsiva a tomar por saco…
Creo que lo dices por Prestashop, ¿no?
Estoy de acuerdo contigo, resulta bastante confuso.
No va por prestashop. Lo he visto en muchas tiendas online made in USA y realmente no sé que llevarían por detrás, algunas parecían incluso programación propia, pero yendo al tema toda la razón para Jose, a veces mejor que pelearse con el cliente es tirar la toalla aunque al tiempo te acabes anotando un punto -ya te lo dije, ya te lo dije-.
Rubén tiene razón. No lo digo por Prestashop, lo de la lista de los deseos tiene ya varios años.
Saludos.
Cesta de la compra: lo que voy a pagar de inmediato.
Lista de los deseos: sí, vendría bien este término para una Web de venta de Ferraris. Meterían el producto en la lista de los deseos pero muchos no le darían al botón de finalizar la compra o mejor dicho finalizar el deseo.
Me quedo con la primera opción. Para innovar que innoven en contribuciones en vez de andar cambiando conceptos estándares ¿no?
Esto es como lo que pasó con el HTML cada uno inventándose sus etiquetas al final quedaron el lenguaje hechos unos fiascos que tienes que depurar en 30 navegadores con el consiguiente esfuerzo perdido. Al final tienen que sacar XHTML para poner orden.
Y se optan también por parir bien un lenguaje como es el caso de XML.
No confundáis a vuestros usuarios medios que a ellos no les gusta tanto la tecnología como a vosotros.