La Receta Perfecta para una tienda virtual
Aquí os dejo, a mi entender, la receta perfecta para tener una tienda virtual de primera:

- Un hosting adecuado (Velocidad, fiabilidad, LOPD, LSSI, etc).
- Un desarrollo económicamente sostenible y profesional (paga justo lo que vale, ni más ni menos).
- Un diseño limpio, con estilo y que identifique a tu marca de un vistazo (la primera impresión es muy.
- Una relación de productos / servicios a precio competitivo y cuidadas imágenes, vídeos y descripciones de lo que ofrecemos.
- Una campaña SEO / SEM / SMO completa y equilibrada, todos son necesarios pero no siempre tienen el mismo valor ni peso.
- Mucho trabajo por parte de los administradores de la tienda virtual.
Pero… ¿existe realmente la receta perfecta para algo? :)

Si se me permite una pequeña apreciación que me ha surgido al ver todos esos iconos, se podrían distinguir entre dos necesidades contrapuestas y a tener en cuenta.
- La del vendedor que desearía que en cada compra, el carrito de cada comprador estuviera repleto de todo tipo de cosas.
- Y la del comprador, que normalmente compra lo que necesita.
Por lo que a mi modo de ver, el icono del carrito genera desconfianza a un nivel subconsciente. Es como si el cliente percibiera que llegar a la caja para pagar con un carrito enorme, llevando sólo un artículo o poco más, hiciera el ridículo. Me da la sensación de que el vendedor con ese icono está diciendo: ” Mira, te doy un carrito grande y hermoso, que aunque virtual, lo puedes llegar de todo lo bueno que hay en mi tienda… y a la hora de pagar, ¿Compras sólo una cosa? ¿No te da vergüenza?”
Y más en tiempo de crisis, en la que por lo menos en los supermercados de mi barrio, veo que cada vez menos gente coge carritos para comprar y sí que cogen pequeñas cestas con ruedecillas.
Parece una tontería, pero hoy por hoy la gente a la hora de almacenar sus productos a comprar o para transportarlos una vez comprados, usan más las bolsas y las cestas pequeñas. Y pienso que la gente se identificaría más al utilizar uno de estos iconos en las tiendas virtuales, generando confianza en el comprador que podría pensar a nivel igualmente subconsciente: “Me están ayudando a comprar sólo lo que necesito. Aunque haya muchas más cosas que quisiera comprar, ahora no me lo puedo permitir. Por eso pinchando en el icono de la bolsa o la cestita con ruedas no me hacen sentir culpable por no poder adquirir más de una o dos cosas”.
En resumen, para mi el icono del carrito me da la impresión “que me quieren sacar los cuartos y aprovecharse en tiempos de crisis” y en cambio con la cestita con ruedas y la bolsa como iconos de compra me dan la sensación, “de que el sitio es confiable y que me ayuda en mi economía y que no me van a juzgar por sólo poderles comprar una cosa”. Que aunque el vendedor que use un carrito en su web tampoco tenga la intención de culpabilizar a nadie por no llenar el icono de su carrito, estas impresiones quedan reflejadas en el subconsciente como digo y se vinculan al momento con sensaciones positivas o negativas, y de cara a que el comprador vuelva a confiar en la tienda, es mejor cuidar estos ínfimos detalles.
@KyOver: habrá que estudiar si, además del tamaño y el color del botón de “añadir a la cesta” el poner cesta o carro influye en el número de clicks.
Saludos.
@Jose Criado
Ambos iconos tanto el del carrito como el de la cesta con ruedecillas o la bolsa deberían de tener sus ventajas, pudiendo coexistir conjuntamente, uno a partir de una cierta cantidad podría suponer el envío gratuito. Y el otro representaría “la compra express” al que se le aplicase un porcentaje pequeño de descuento. Así la compra no se ve como la parte penalizadora de todo el proceso de adquisición de un bien que se necesita, sino que es un añadido tanto si vas a comprar algo suelto como si vas a realizar un pedido mayor.
Sin ir más lejos, las cajas rápidas de los hipermercados, facilitan la entrada a los mismos compradores que no entrarían a comprar un par de cosas, si no existiera la ventaja de poder comprar rápidamente.
Además la imagen mental de un carrito de por sí pienso que genera incomodidad, ese armatoste de hierro, que conforme se va llenando se vuelve más indomable en las curvas, con el que a veces nos damos en las espinillas si llevamos los cartones de leche abajo, con el que alguna vez nos hemos visto aprisionados en pasillo atestados de ellos, bloqueando nuestro paso. Es un lastre para la compra.
En cambio si la tienda virtual permitiera a través de alguna aplicación la existencia de una bolsa con un diseño simpático que te hablara y dijese algo como “Arrastra lo que quieras hacia mi y vamonos”. Con alguna historia de esas, pienso que las compras serían más dinámicas, ligeras y agradables de realizar.